viernes, 10 de julio de 2009

UG

...aquellos que escuchan los "discursos espirituales", los que leen los libros religiosos, y los que esperan visiones y experiencias maravillosas, son todos como monos sentados alrededor de una mancha de ocre rojo, tratando de calentarse. Ya sabéis: el ocre es rojo, pero no emite ningún calor. Nada se puede obtener de las charlas espirituales ni de los libros religiosos. Es siempre lo que intento que comprendan todos aquellos que se molestan en escucharme: no hay nada que lograr, nada que esperar. ¿Qué queréis? ¿Qué buscáis? Ésa es mi pregunta. Si buscáis, si realmente queréis algo, lo primero que tenéis que hacer es tirar el anzuelo, la caña, el corcho y todos los aparejos a los que tan pegados estáis, de lo contrario no tenéis la mínima posibilidad de ser vosotros mismos. Si seguís una vía, cualquiera que sea, os extraviáis... Si tomáis mis palabras en consideración estáis perdidos en cuerpo y alma, y si existe un Dios, debería aunque sólo fuera por misericordia, poneros a salvo de mí. Lo que tengo que dejar claro es que no estoy aquí para liberaros. ¿Quién soy yo para liberaros? ¿Y de qué queréis liberaros? Estáis buscando lo que ya tenéis. Me limito a señalaros que estáis sobre una pista falsa y me preguntáis: "¿Cuál es la buena pista?". Esto significaría otra vez un instructor al que seguir y unas fábulas en las que creer. Y es precisamente todo eso lo que debe desaparecer. ¿Estáis preparados a tirarlo todo por la borda? ¿Eh?

Vuestro maestro debe desaparecer. Poco importa quién sea el maestro. Incluso esto que estáis leyendo -eso es aquello de lo que tenéis que liberaros-. No os conduce a nada. Debéis ser vosotros mismos, y la vía de otros, tiende a haceros otro diferente de vosotros mismos. ¿Por qué queréis ser otro? Si no lo quisierais, no escucharíais a nadie...
U.G.

Mi enseñanza, si queréis llamarla así, no está sujeta a ningún tipo de derechos de autor. Sois pues perfectamente libres para reproducirla, difundirla, interpretarla, deformarla o adulterarla. Podéis hacer con ella lo que mejor os parezca. Podéis incluso atribuiros su paternidad, sin mi consentimiento ni el permiso de nadie. (U.G.)


Son palabras de UG (se trata de U. G. Krishnamurti; no confundir con el más conocido Jiddu Krishnamurti), extraídas del libro U.G. Charlas con un "iluminado" contestatario (editorial Sirio, 1988; en inglés se tituló: 'The Mystique of Enlightenment'). Hay algunos textos de UG aquí, aunque el libro que me gustó hace años fue el que he mencionado.

Me gusta el estilo directo de los fragmentos que he copiado.

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